20 ago 2017

AGUJAS EN LA CAMA

De todos los recuerdos de niña, uno de los que se mantiene con bastante nitidez es aquel que evoca el episodio de la aguja en la cama. Probablemente haya sido el miedo que sentí hace treinta años el que lo preserva aún hoy en la memoria con tanto detalle. Tenía menos de nueve. Eso lo sé bien porque a esa edad nos mudamos a la casa y todo esto transcurrió antes, cuando todavía vivíamos en el 5to “A” de la calle Catamarca.

Un álbum que se llamaba “Muñecas para vestir” fue mi inspiración. Como cualquier otro, el objetivo era lograr reunir todos los autoadhesivos que venían en pequeños sobres cerrados de cinco o seis. Nunca se sabía cuáles te iban a tocar y siempre estaban las difíciles. Las páginas tenían los contornos de muñecas y las figuritas eran vestidos para completar esas superficies impresas en blanco en el papel. Era una especie de figurín de moda. Eso decía mi abuela.  A “Muñecas” nunca lo pude completar como a ningún otro álbum.

Me fascinó, al punto que creé en una caja grande de galletitas una boutique y con cartulina dibuje y recorte diseños que con unas pestañitas del mismo papel se doblaban sobre figuras humanoides de cartón. Cuando por aquel momento me preguntaban que quería ser de grande, sin dudarlo contestaba: Modista.

Estaba lista para pasar del papel a la tela. No era fácil dar el salto. Necesitaba retazos, hilos, que me dejen usar tijeras filosas y me enseñen a enhebrar la aguja. La primera creación con la botamanga de un pantalón que pasó a ser bermudas fue un jardinerito pollera para una muñeca de plástico bastante maltrecha. 

Mi taller era la cama donde volcaba el contenido de todo el costurero. Horas podía pasar imaginando vestidos. Entre tanta ensoñación, una voz de advertencia repetía: “No dejes agujas en la cama, porque si te pinchás al acostarte y la aguja se rompe; como tiene imán va directo al corazón” .

Una mañana, tendiendo la cama, algo brillante saltó al sacudir las sábanas. Cayó en el piso. Era una agujita con la punta rota. El aviso se había cumplido. Lo peor había pasado. Atiné a tratar de encontrar el lugar del pinchazo. Seguro había sido mientras dormía por eso no me di cuenta. A qué velocidad viajará hasta el corazón, trataba de adivinar. Si fue en un pie es bastante lejos. Nunca había preguntado qué pasaba si te pinchás el corazón. Viviré? Miraba de nuevo la aguja rota para tratar de convencerme que estaba sólo gastada.

Los pensamientos se apilaban y yo era un bollito acurrucado llorando en un rincón del cuerto. Estaba segura que eran mis últimos minutos. Al miedo a la muerte se le sumaba el del reto por haber dejado agujas en la cama. 

El almuerzo estuvo listo. Me sequé los ojos. Fui a comer. No dije nada. Sobreviví. Nadie se enteró. No volví a coser nunca más, tal vez un dobladillo o un botón...

10 ene 2015

Incontinencia textual

Me di cuenta que algunos hombres sufren de incontinencia textual. Los síntomas de este mal aparecen generalmente de madrugada y son directamente proporcionales al nivel de alcohol en sangre. Están también los que presentan un brote en otros momentos del día y sin los efectos de sustancia alguna a la que se pueda acusar por la ausencia de frenos deshibinitorios y otros que la padecen de manera crónica.

¿Qué les hace pensar que una catarata de wasaps cada cinco minutos puede lograr algún resultado positivo entre las tres y las seis de la mañana? ¿Qué mujer en su sano juicio no va a huir despavorida ante la ametralladora de mensajes, que empiezan con un: estás…y sigue con infinidad de emoticones carentes de todo tipo de sentido?

En primer lugar, mis estimados caballeros, a ninguna mujer nos resulta grato ser considerada como un salvavidas ante el naufragio de vuestro patético plan de cacería nocturna. Por ende si ya tienen sobrados antecedentes de recurrir a este tipo de salvataje: Anticipen la jugada muchachos! Es decir, tipo seis de la tarde hagan una primera incursión amistosa y tanteen el terreno. Dejen abierta la posibilidad de un encuentro esa noche. Si ya en ese momento los cortamos el rostro, a barajar y dar de nuevo. Pero si les dejamos una puerta abierta y en el mejor de los casos para ustedes la noche les ofrece nuevos puertos para anclar, quedarán como canallas. Y aunque es rara la lógica femenina un canalla mide más que un boludo en el ranking de nuestras preferencias.

Y si el blanco del tsunami de mensajes es una ex, lo único que hará esa mujer es reafirmar que la mejor decisión que pudo haber tomado es la de haberlos mandado a freir mondongo. Si alguna mínima posibilidad de reconsideración cabía, nuestro pensamiento no será: ¡Cómo me tiene presente, se acuerda de mi, qué tierno! Por el contrario, automáticamente diremos: Este soberano imberbe, otra vez salio de joda se emborrachó y como no enganchó nada, me escribe a mi, como pude salir con un tipo así.  

Además supongamos que sean un espécimen que nos despierte algún tipo de interés, después de leer: ¿Qhuer estgadsz hgfacienlohgo? ¿Qheyures q nous vehataamos? Y luego de traducir lo que quisieron decir deduciremos que si no demuestran el mínimo dominio de vuestros dedos para escribir algo medianamente coherente, poca chance de que dominen otras partes de su cuerpo. Sin duda no son una buena opción.

Otra sugerencia es: No hagan preguntas cuyas respuestas son obvias por ejemplo: ¿Por qué no contestas? A ver…tal vez estoy durmiendo o no me interesa hablar con vos o estoy haciendo algo más interesante… La falta de respuesta es toda una contestación y el simple hecho de estar en línea no quiere decir: Estamos disponibles!

Están los del tipo “romántico” o los del tipo “depresivo”. Los primeros pueden mandar algún verso de alguna poesía, alguna frase que sacaron de mandar Amor al 2020 o alguna letra de canción. Hay que valorar el esfuerzo, si la originalidad vale la pena. Aunque tengan en cuenta que entre esta y el ridículo hay una delgada línea.

A los que les pinta el bajón, buscan hacernos sentir culpables si no los damos bola o tienen la facilidad de ubicarnos en ese papel que tanto nos gusta a nosotras de “ser sus salvadoras”. Ellos están mal y pretenden que escuchemos sus dramas, que pueden ir desde la incomprensión de la desigualdad en el mundo, el tedio de la vida rutinaria, la no superación de la separación de los padres cuando tenía seis años o que su primera novia lo dejó a los 14. Y aquí un mensaje para las mujeres: Huyan y si quieren hacer la buena acción péguenle el contacto de un buen psiquiatra.

Los seriales son interesantes porque parece que tildan toda la agenda del celular y mandan en cadena el mismo mensaje, cual malloneros, esperan ver que cae en la red. Sus mensajes genéricos encabezados por palabras como: Linda, Hermosa, Bombón, Princesa y cuanto calificativo de mal gusto se te ocurra. Seguramente en su agenda estás vos, tu hermana, tu prima y tu mejor amiga y a todas escribió lo mismo.

Los misteriosos. Su estrategia es sembrar curiosidad. Se creen Stephen King. Los maestros del suspenso pueden mandar un mensaje en blanco, tres puntos suspensivos, un signo de interrogación… Dejan todo librado a la imaginación para que nos quedemos pensando qué habrá querido decir. Nada, no dijo nada. Porque si hubiera querido decir algo lo hubiera dicho. La nada misma, eso es todo. Primero que se esfuercen en tener algo interesante que contar.

Y por último los confundidos, son esos que escriben a sabiendas que está equivocado el número. Esperan que la respuesta sea: Me parece que te confundiste. Y con ese pie empezar la charla. Es tan improbable que se haya equivocado como lo es hoy por hoy que te digan: No recibí tu mensaje, viste lo mal que andan los teléfonos.

Una buena opción, bastante drástica pero que les garantiza un poco de dignidad, es dejar el celular en vuestras casas. O pedirle a un amigo que cuando vea que empiezan con los primeros indicios de la incontinencia textual, les secuestre el aparato y no se lo devuelva hasta el otro día. No todos están capacitados para mezclar alcohol con wasap. Aunque mejor no, es muy divertido leerles a nuestras amigas el cúmulo de mensajes al día siguiente.

En definitiva, seguro habrá mujeres que padecen de este mismo mal, pero que se encarguen ellos de escribir nuestra semblanza.













19 ene 2014

¿Qué hay detrás del pene del Kurupí?

De todas las discusiones y el entrevero de opiniones en torno al “Universo Chamamé” edición 2014 la más novedosa, sin duda, fue la desatada en torno al mitológico “Kurupí” y su incursión danzante en el escenario Sosa Cordero.

A este personaje  lo puso en escena Luis Marinoni, director del Ballet Oficial de la 24° Fiesta Nacional del Chamamé en el cuadro “Noche de San Juan”. El cuerpo de baile representó las tradiciones de la popular celebración que se recuerda cada 24 de junio, como el juego de la pelota tatá, los ritos que practican las señoritas a las 12 de la noche para conocer la inicial se su futuro marido, la quema de muñecos o la caminata sobre brasas.

Sorprendió cuando se presentó este monstruo antropomorfo saltando entre las bailarinas con particular destreza revoleando su miembro viril con las dos manos. Escandalizó cuando por las pasarelas del escenario con total desparpajo se acercaba al público de las primeras filas. Algunos espectadores fueron cómplices de la picardía y se rieron, sin ahorrar comentarios acordes a tal puesta en escena. Otros se ofendieron por tamaña ostentación de obscenidad.

Sin duda captó la atención. Wikipedia me permitió la primera aproximación a la leyenda de origen guaraní y una descripción bastante gráfica acompañada de una imagen del Kurupí. Dice la enciclopedia en línea que este ser legendario se parece “a un hombre bajo, fornido, muy moreno, retacón y extremadamente feo con manos y pies velludos. Sin embargo su principal característica es su enorme y larguísimo pene que lleva enrollado a la cintura, el cual usa para atrapar a sus víctimas”. Y para darle más temeridad afirma que viola y mata a quienes atrapa pero que “su mayor diversión es raptar a las vírgenes, quienes desaparecen misteriosamente para regresar embarazadas y listas para parir a los siete meses”.

Afortunadamente, no todo se encuentra por medio del Google, y un sustancioso aporte llegó gracias a una profesora de Historia, Nancy, en el programa de radio. Ella explicó que esa caracterización tan peculiar que hicieron los guaraníes probablemente se relacione al momento de la conquista de estas tierras, cuando los aborígenes creyeron que los látigos que estos últimos usaban y llevaban enrollados a la cintura eran una prolongación del propio cuerpo. Ese látigo era usado para sujetar, someter  y violar a las mujeres aborígenes.

Ese nuevo mundo que desembarcó en América representó para los lugartenientes originarios el choque violento contra su cultura, historia y tradiciones y la imposición de nuevas formas significaron un verdadero exterminio.

Es posible que la leyenda del Kurupí que según la mitología guaraní era el quinto hijo de Taú, espíritu del mal y Keraná, diosa del sueño, considerando como  espíritu protector de la fecundidad, los bosques, la caza, las cosechas abundantes y la lluvia bienhechora después de una sequía. Tiene figura de ser humano, con el cabello rojo y un falo exageradamente desarrollado, enroscado a la cintura como un lazo. Y que servía de advertencia de las madres para que las muchachitas no se adentren solas en bosques, montes o selva por el riesgo de ser enlazadas por él, se haya envilecido en el imaginario popular con las prácticas abusivas de la conquista.

Mientras más se avanza en el descubrimiento del origen de la leyenda, menos lugar hay para la ofensa, descontando que la representación se dio en el marco de una expresión artística de gran calidad y despliegue escénico.

Tampoco parece válida la tacha de sacrílego y profano al cruce sobre las tablas de los bailarines que caracterizan a la Virgen de Itatí y el Kurupí. Puede parecer la fiel imagen que Enrique Santos Discépolo describió en la vidriera irrespetuosa de un cambalache. Aunque no fue acaso Biblia o el látigo el Requerimiento usado en la conquista de América, cuando a viva voz y ante escribano se leía una exhortación formal a los aborígenes para que se sometieran  a su nuevo señor y adoptasen el cristianismo, y si no lo hacían eran despojados de sus propiedades y reducidos a la esclavitud, incluyendo a las mujeres y niños.

7 mar 2013

Cincuenta Sombras de Grey

La trilogía de la novela Cincuenta Sombras de la escritora británica E. L. James encabeza las listas de libros más vendidos en las librerías y en algunos meses se convertirá en película. El film seguro será exitoso en la taquilla, ya que la obra convertida en best seller se parece bastante al guión de una efectiva comedia romántica.

Los personajes principales, Christian Grey y Anastasia Steele, recorren durante las tres partes en las que por ahora se divide su historia de amor todos los recovecos de los tradicionales culebrones de televisión. En la construcción de los protagonistas, la autora no desperdició ninguno de los rasgos distintivos tan propios de los galanes y heroínas de las telenovelas. El: escandalosamente multimillonario, brillante, atractivo, con un pasado traumático que sirve de justificativo para sus conductas reprochables del presente, pero de noble corazón. Ella: sencilla, dueña de una ostensible belleza que para ella es inadvertida, muy buena y con el don de hacerlo cambiar por amor.

¿Cómo puede ser que con una trama tan explotada y conocida sea Best Seller? Por un lado hay un gran grupo de bovaristas ávidas de encontrar príncipes azules, aunque sea de tinta y papel. Del género hay mejores.

Y por otro la fama de novela erótica o pornográfica que ganó despierta curiosidad. Si bien es cierto que James narra hasta el hartazgo los encuentros íntimos de Christian y Ana e introduce pinceladas de cierta perversión sexual en la relación, la descripción adolece de recursos y formas que eviten al lector el tedio por la excesiva reiteración y la asfixia por el poco espacio que se deja librado a la imaginación.

Cincuenta Sombras de Grey, Cincuenta Sombras más oscuras y Cincuenta Sombras liberadas llegan con la promesa de ser una obra trasgresora, cuando en realidad solo propone una versión "hot" de la Bella y la Bestia, con final feliz donde todos comen perdiz.

Dejo los links para leer on line los libros

Cincuenta Sombras de Grey (2011)

Cincuenta Sombras más oscuras (2012)

Cincuenta Sombras liberadas (2012)


26 nov 2011

INVISIBLES


Allí están, los invisibles. Con total desparpajo se abusan de su condición, se desparraman y multiplican. Viven a metros de la morada del Gran Invisible. Su fastuosa casa está en refacción. Probablemente se haya mudado. De ahí que no pueda ver a los primeros. Sus poderes no deben ser lo suficientemente extensos para lograr salvarlos desde el lugar en el que temporalmente habita. Habrá de estar ocupando ultimando los detalles de la pronta inauguración. Los primeros desamparados aguardan, tal vez cuando vuelva El puedan ser bendecidos con su infinita misericordia, mientras tanto esperan en la miserable existencia de no ser.

23 sept 2011

SABIDURIA

El hombre vendía películas en Dvd en la esquina de la farmacia céntrica. Tenía edad como para estar jubilado y no voceando “tres por diez pesos” a metros de la peatonal. Los dibujos blancos en el pullover azul cobraban vida cuando agitaba en alto su brazo con ímpetu mostrando los sobres con los fílmicos.

Ese día lunes en las posteriores veinticuatro horas de las elecciones desfilaron por las radios analistas políticos, ex candidatos, algunos frustrados y otros exultantes, dirigentes de todos los colores y vaticinadores de futuros resultados comiciales. Todos interpretaban el comportamiento del electorado y cual especialistas en doblajes traducían el mensaje de las urnas.

El 18 de septiembre la alianza radical que gobierna la provincia ganó en un promedio de diez puntos las legislativas locales. Antes el 14 de agosto el Kirchnerismo se alzó con un resultado apabullante en las noveles primarias prediciendo una cómoda reelección de la presidenta. El viaje a bordo del carro de la victoria duró poco más de un mes.

A viva voz el anciano ofertaba los estrenos bajo la luz de un farol callejero para imponerse al bullicio del gentío que iba y venía como marea humana. Y con ese mismo tono gritó.

-¡Doctor!

Otro hombre, tal vez aún mayor pero mejor conservado, se acercó. Ambos usaban gorros. El vendedor uno de lana con las letras N e Y entrelazadas y bordadas en el frente. Las iniciales neoyorquinas. El doctor tenía una fina boina de pana.

- Lo del domingo fue un aviso.

Se apresuró a sentenciar antes que el otro hombre llegara a su lado. El interlocutor no alcanzaba a comprender lo que su ocasional tertuliante significaba y con paso lento se aproximó al vendedor ambulante.

- Claro, no vio que cuando estuvo Budou – compañero de fórmula, ministro de economía y rockero- dijo que el gobierno de Cristina es mejor que el de Perón. Cómo va a decir eso. Si el gobierno es bueno, es porque es Peronista.

16 sept 2011

PREJUICIOS


El sol brillaba con intensidad irritante. La hora transcurría entre la siesta y las primeras horas de la tarde. Si bien la estación todavía era el invierno, el termómetro superaba seguramente los treinta grados. En las calles el ajetreo era el previo al arranque de la segunda etapa de la jornada. Los negocios levantaban perezosos las persianas. Algunos empleados puntuales aguardaban acalorados sentados en las vidrieras que los encargados de las llaves abran las puertas de los locales. Escolares bulliciosos salían de los colegios en grupos creando universos adolescentes totalmente abstraídos del mundo que los rodeaba.

El nutrido quiosco de diarios y revistas ocupa gran parte de la vereda angosta. Está a pocos metros de la esquina. A la clásica estructura de chapa le sale una extensión lateral, una especie de mesada donde se apilan los libros discontinuos coleccionables que acompañaron ediciones de algún diario de tirada nacional. Mucho Borges. También se exhiben miniaturas de dudosa utilidad. Junto a discos compactos y dvds forman parte del remanente que no fue reclamado por los coleccionistas sin conducta que seguramente encargaron el ejemplar y luego nunca lo retiraron.

En la nave central del quiosco se exponen las publicaciones actuales. Los diarios del día, las revistas del mes y las ofertas de lanzamiento. Siempre el primer elemento del conjunto se ofrece a un precio atractivo muy por debajo del que se consigue en el circuito de librerías. Menos costoso también que sus sucesores.

Allí estaban cuatro o cinco ejemplares de “Bestiario”. El libro de Cortázar de 1951. Es la primera serie de cuentos publicada por el autor argentino que nació en Bruselas y murió en París. Tomo el cartón que lo contiene y que lo triplica en tamaño. El papel film que envuelve el libro lo mantiene inamovible en su lugar, centrado y al resguardo del ajado de los dedos hurgueteadores de los curiosos. Necesito asegurarme que sea el primero de la colección. Al reverso está impresa la fotografía del conjunto. Son quince, tal vez más, tal vez menos. El próximo es Rayuela y se anuncia con tipografía de promoción de supermercado que costará el doble.

-El que viene es mucho más caro.

Esa fue la advertencia de Ana, la encargada del puesto de diarios que estaba sentada en un taburete bajo pegado al borde del cordón de la vereda y de cuya presencia hasta ese preciso instante no me había percatado. Giré. Vino hacia mí.

La mujer aparentaba más de cincuenta. De vestimenta sencilla y desalineada. Las raíces de su oscuro cabello estaban salteadas con muchas canas que contrastaban con el resabio de una descolorida tintura en las puntas. Todo sujeto en una cola de caballo. Pequeña y regordeta. Remera a rayas y pantalón de gimnasia. Zapatillas pobres. Con muchos menos dientes que los necesarios para una buena sonrisa.

Intentando justificar el aumento considerable del precio del segundo número le señalé el dibujo donde están alineados con el lomo a la vista, los quince, tal vez más, tal vez menos; libros de Cortázar.

-Pero es el más gordo- dije haciendo referencia a la cantidad de páginas mientras decidía dar el primer paso para comprar mi primera colección de un reconocido autor de quien nunca había leído nada.

-Es su obra más importante- comentó Ana con un tono de autoridad en la materia que me sonó a falsete.

-Yo empecé a leer Rayuela, pero no lo terminé. Es bastante complicado- comenté con un tono de falsa modestia queriendo dar a entender una lectura mucho más significativa de la obra en cuestión cuando en rigor de verdad solo habré hojeado una decena de páginas.

- Si. Es un intelectual y los intelectuales son algo complicados.

- ¿Usted leyó Rayuela?

- Si. Hace mucho. Antes leía mucho. Ahora ya no. Después de los cuarenta no se ve bien de cerca y todavía no puedo hacerme los anteojos. ¿Vos no leíste “Casa Tomada” en la escuela? Te deja pensando en quién tomó la casa. De todas maneras me gusta más Sábato. El túnel. Pobrecito se murió hace poco.

-No- respondí desnudando una total ignorancia y apuré el trámite de pago para salir de la vergüenza íntima de haber prejuzgado.

De noche ya. En casa después del trabajo desembalé “Bestiario”. Al abrir el libro, el primer cuento es Casa Tomada. Me enteré que era de Cortázar y que fue el primero que escribió y que en verdad no se sabe quien tomó la casa.

20 may 2007

“La Beba” jujeña, ahora “Yvoty Porá" del Iberá












La Beba” es la hembra de oso hormiguero, que puede pasar a la historia como la primera habitante de la nueva población de esta especie en el sistema de los Esteros del Iberá, que estiman los expertos se extinguió hace unos 50 años.

Es un ejemplar de dos años de edad y de unos treinta kilos que fue traído desde Jujuy. Sus primeros años de vida transcurrieron de manera bastante inusual; ya que vivio en el patio de la casa de las personas que la rescataron cuando tenía apenas un mes y medio.

Roberto Rivera Aragón, es el Director de la Fundación Crecer Juntos, dedicada al Estudio y Rehabilitación de Fauna Silvestre en Jujuy. Su especialidad son las serpientes. Hace dos años aproximadamente lo llamaron para decirle que había un oso hormiguero indefenso, muy pequeño, en El Talar, una pequeña localidad al noreste de la provincia.

Sin experiencia en Osos Hormigueros pero con la seguridad que abandonarlo sería dejarlo librado a la misma suerte que corrió su madre en manos de cazadores, lo buscó y lo llevó a su casa. Los osos hormigueros no tienen utilidad alguna para los cazadores, pero se convierten en sus víctimas para evitar que ataquen a sus perros de caza con las garras.

La salud de “la Beba” estaba bastante deteriorada, así que siguiendo una rara lógica que se usa para recuperar a un bebe, una veterinaria recomendó que le dieran “Gatorade y Danonino”. Obviamente no dio resultado. Costó un tiempo descubrir con que podía ser alimentada en reemplazo de las tradicionales hormigas y termitas. Intentaron, con leche y Nestum, entre otras cosas hasta que algunas frutas y carne se convirtieron en su menú.

La inusual mascota pasaba horas en la falda de los padres de Roberto abrazándolos con sus patas delanteras, mientras disfrutaba de caricias en el pelaje. Otro veterinario les explicó que este comportamiento seguro se debía a una práctica natural de los osos por la que las crías van abrazadas al lomo de la madre hasta el año de edad. “La Beba” incorporó así a su nueva familia.

De todas formas el patio de una casa no es mejor lugar para este animal silvestre, y Roberto lo sabía, aunque las propuestas de llevarla a un zoológico no terminaban de convencerlo. Finalmente, un equipo de profesionales de Conservation Land Trust, enterados del caso y habiendo estando trabajando en el proyecto de Recuperación del Oso Hormiguero desde un tiempo atrás, creyeron que “La Beba” era la candidata ideal para repoblar los Esteros.

Viajaron hasta Jujuy, convencieron a la familia Rivera de donar su mascota, lograron las autorizaciones necesarias y trasladaron en camioneta al animal hasta Corrientes. La primera etapa fueron 30 días de cuarentena en la estación biológica de Corrientes, en donde biólogos y veterinarios practicaron los estudios necesarios para determinar que el animal esté sano y que su inserción no cause impacto negativo en las otras especies. Los resultados fueron favorables.“La Beba” estaba preparada para ser reinsertada.

Faltaba algo importante, necesitaba un nombre acorde a su nueva casa. Los encargados de bautizarla fueron los miembros del Paraje Uguay, distante a 5 km. de Rincón del Socorro, y el nombre elegido fue Yvoty Porá, Bella Flor.

Yboty Pora, estará por un tiempo en un corral de aclimatación de 50 metros cuadrados, tiene un radio collar a modo de chaleco y así la estarán monitoreando permanentemente. El próximo paso es conseguirle un compañero y lograr que se reproduzcan.

El objetivo es ir incorporando 5 ejemplares anuales durante varios años hasta llegar a tener una población que se autosustente y de este modo recuperar esta especia extinguida en el Iberá.

10 abr 2006

Una mujer del 1900

Dionisia Cabrera nació el 8 de abril del año 1900 en la segunda sección de San Roque. Para llegar a su humilde casa hay que ir por avenida Maipú y entrar por una tranquera, a la altura del kilómetro 8. Este año, festeja su cumpleaños número 106, lo que la convierte en la mujer más anciana de la provincia de la que se tienen registros.

En los genes de "Dioni", como cariñosamente la llaman sus nietos existe la predisposición a tener una muy larga vida. Su abuela Sixta vivió 116 años, también oriunda de San Roque. La pregunta obligada era aquella que permitiera descubrir el secreto para llegar a esa edad, sin siquiera ella tener la fórmula trata de buscar una explicación que satisfaga la curiosidad de la mayoría; y la alimentación parece ser la clave "yo me cuido mucho con la comida, antes, de chica no se comía cosas dulces, ni harina, ni azúcar".

Su mayor preocupación hoy, es que no llueva, para que no se frustre el asado que organizó en su honor su familia. Desde hace unos días Dionisia está muy ansiosa e inquieta porque sabe que hoy será un día de reencuentros. Salvo Runilda, su hija, que vive con ella, el resto de sus nueve hijos vivos está lejos, y hoy los volverá a ver después de bastante tiempo. También hoy conocerá a nietos nuevos, no se la puede culpar por haber perdido la cuenta, entre nietos, bisnietos y tataranietos son más de 60.

Se queja de tanto en tanto de que sus ojos no puedan ver todo lo que ella quisiera, y ya le comentó a sus hijos y a Dios como infidencia que está lista para cuando quiera venir a buscarla. A pesar de que sus oídos obliguen a hablarle fuerte, disfruta de un buen Chamamé, su música preferida y detesta el "tunchi, tunchi" que se escucha ahora.

Hace 30 años falleció el padre de sus hijos, pero el dolor de la pérdida no la amedrentó y siguió trabajando hasta los 80, cuando uno de sus hijos le dijo era el momento de decir basta. Dionisia manifiesta su molestia de que ya nadie siembre. Maíz, poroto, batata y mandioca, formaban parte de su cosecha y le proporcionaban sustento. Sus hijos explicaban de que no se podía continuar con la actividad porque robaban lo poco que se sembraba y no alcanzaba tampoco para vivir de la venta de lo producido.

Devota de la Virgen de Itatí y del Gauchito Gil, en cuyo nombre levantó un altar en su casa, tiene ganas de ir hasta Mercedes para realizarle un ofrenda y así cumplir con uno de sus pocos anhelos.

Las necesidades por las que atraviesa son muchas, pero ella no pide nada. Sin embargo es deber de todos respetar más de un siglo de vida y obligación de algunos garantizar que Dionisia no sea simplemente un personaje de libro de records y sea modelo de valoración hacia nuestros mayores.

9 abr 2006

Se desbarranca Empedrado


Viajamos para llegar a Empedrado por la Ruta Nacional Nro. 12, hacia el Sur de la ciudad de Corrientes 54 Km. Era un día de otoño, aunque nada bajo el brillante sol estaba teñido de ocre. Llegamos a la "Perla del Paraná", y a primera vista se percibe que esta ciudad carga sobre sus hombros mucha historia; más de 200 años, nos comentaron después.

Sus orígenes se remontan al siglo XVII, con el establecimiento del fortín Santiago Sánchez y el posterior Pueblo Viejo cerca del arroyo Empedrado, destruído después por una invasión indígena. En 1806, en torno a la capilla erigida fue formándose otro poblado, al amparo de la protección contra los malones que les brindaba su fe en la imagen de el Señor Hallado, actualmente Patrono local.

El Río Paraná que custodió esta Perla desde siempre, ahora se convierte en su temeraria amenaza. Golpea sus costas y se escurre por los cimientos; como si fuera el dueño, reclama lo suyo para llevarlo a su lecho. Jorge fue nuestro guía, trabaja en la municipalidad y es maestro en la escuela y nos acompaño durante todo el recorrido. Al llegar a la costanera, o lo que queda de ella, lo más llamativo son dos carteles con letras rojas que alertan sobre el peligro de derrumbe.

Algunas partes de la contrucción ya cayeron al agua, y otras están como colgadas de hierros oxidados. La fuerza del agua no hizo distinciones a la hora de avanzar; primero las indefensas playas, después la endeble costanera, ni las altivas barrancas pueden persuadir al río de que detenga su marcha. La próxima víctima ya parece condenada, es el club “Tiro Fijo”, un edificio que muestra en sus paredes gruesas rajaduras producto de la resistencia al embate del agua.

¿Pero, qué fue lo que hizo que la eterna convivencia entre agua y tierra se rompa? Pedro, dueño de las cabañas "El Encanto" nos va a ayudar a responder la pregunta. Este hombre de unos 50 años, reúne todas las características de un lugareño; un dorado brillante y parejo en su piel, mucha amabilidad en su trato y amor desbordante por su tierra y su río. Sin embargo hace tres años que vive en Empedrado, cambió su trabajo de Secretarío de Seguridad Aeronaútica en Aeropuertos de Buenos Aires por una vida ribereña, lejos del stress y el cemento.

En una lancha nos dispusimos a que el Paraná nos cuente sus motivos, para este cambio de actitud. Navegamos 10 kilometros a lo largo. Entendimos así que en realidad no fue un capricho azotar las costas sino fue una necesidad. Hace unos años en el medío del río se formó un banco de arena, hoy mide aproximadamente 3 km. Sedimentos tejidos con raices y plantas acuáticas se conviertieron en una firme isla. Es frente a esta, que el río cambia su cauce, choca su agua con una de las puntas de esta isla y cambia su dirección hacia las costas erosionándolas. Cuando el banco de arena se estaba formando algunos advirtieron la amenaza a futuro e hicieron un estudio que planteaba la necesidad de dragar la arena y llevarla a la playa, el alquiler de la draga costaba 500 pesos por día, una cifra inaccesible para un municipio de sugunda categoría. Hoy las obras de defensa cuestan varios millones.

Recorriendo las costas con la mirada, vimos una casita precaria de madera y techo de chapa de cartón, a unos dos metros de altura y a unos seis metros de la costa. Era la casa de Hipólito Romero, "Tío Cotono", como lo todos lo conocen. Hace 69 años que nació y vive en Empedrado. Es pescador, y el río le da su único sustento. Espera ansioso que llegue agosto para cumplir 70 y poder tramitar la "pensión de los 70 años". Su sueño es poder tener una casa que no corra peligro de ser llevada por el agua, con un televisor y una radio, para poder descansar. Hipólito cuenta que una sola vez se fue de Empedrado, a Buenos Aires con la promesa de un pasar mejor, pero de aburrimiento se enfermó y volvió a su casa. A la vuelta no encontró nada; se lo había llevado el río, entonces construyó la casa que ahora habita . Sin más saber que el le da la experiencia, él esta convencido de que el Paraná solo necesita recuperar su espacio y que "ojala las autoridades puedan hacer algo". Con su dedo apunta al lugar donde estaba la playa antes, no hace tanto, hace 4 años más o menos, unos 20 metros río adentro. El es testigo de cada uno de los desmoronamientos, que por lo general son a la noche, de la última tormenta todavía mantiene intacto el estruendoso ruido de los terrones de tierra y arena impactando y resistiendo contra el agua primero y disolviendose rendidos después. Sin nada que hacer, solo contemplar.

De vuelta al centro de la ciudad, a la siesta ya, se ven en las calles estudiantes con guardapolvos, autos al ritmo del reggaton, malloneros vendiendo mercaderías, negocios reabriendo sus persianas, todo tranquilo aparentemente, aunque por lo bajo el murmullo del Río se oye, junto al quejido de la Tierra.